martes, 12 de noviembre de 2019

Tipos de evaluación


  • Autoeficacia: conviccion o creencia del sujeto de que puede realizar exitosamente la conducta o conductas que requiere la situación para producir el cambio deseado. (Bandera, 1977)

Se utilizan dos escalas de autoeficacia:
*Condiotte y Lichtenstein (1981) es un cuestionario de confianza en situaciones fe fumar, cuenta con cincuenta y sies Items y diez alternativas de respuestas, el sujeto indica su resistencia a la urgencia de fumar.
*Diclemente (1981) escala de autoeficacia para evitar fumar, cuenta con doce situaciones frecuentes para el fumador y cinco alternativas de respuesta.

  •  Escala pro-contra de fumar (Velicer, Diclemete, Prochaska y Brandenburg, 1985) consiste en veinte Items basada en la teoría del balance decisional de Janis y Mann (1977) donde los fimadores indican mas pros que contras de fumar, los no fumadores harán lo contrario, los fumadores que dejen de fumar mediante algún tratamiento pasan de una postura pro a una postura contra. 
  • Escala de tolerancia a la nicotina (Fagerstrom, 1978) cuenta con ocho Items y dos o tres alternativas de respuesta. Cuenta con la validez de medidas fisiológicas del contenido de nicotina en la sangre y permite medir el grado de dependencia de nicotina en cada fumador.
  • Patrones de fumar (Rusell, Peto y Patel, 1974) es un cuestionario que cuenta con cincuenta Items para evaluar siete patrones de fumar: psicosocial, sensoriomotor, indulgente, estimulante, sedante, adicto y automático.


Fuentes:


Becoña, E. (1998). Abuso den tabaco. En F.X. Mendez y D. Macia. (Comps). Modificación de conducta con niños y adolescentes. Madrid: Ediciones Pirámide.

Estrategias y programas de intervención psicologica

Intervención breve.

Esta estrategia consiste en la siguiente secuencia:


  1. Averiguar: en este punto se debe identificar al o los fumadores.
  2. Aconsejar: se recomienda hacerlo de forma clara, convincente y personalizada.
  3. Adecuar la intervención al estadio del cambio en que se sitúa cada paciente y valorar la disposición de intentarlo.
  4. Ayudar al paciente connin plan para dejar de fumar.
  5. Organizar el seguimiento y citar para la siguiente visita.



Tratamiento psicologico


  • Tecinica aversiva: (fumar rápido, retener el humo, saciacion, etc.) (Becoña, 2004, Fiore y cola,...2000 Hajek y Stead, 2006; Sancho y cols... 2003) de gran eficacia aunque ahora en desuso, dado que se cuenta con otras técnicas de igual eficacia pero no aversiva

  • Técnica operante del desvanecimiento: (Fox y Brown, 1979) es un proceso paulatino de rduccion de nicotina y alquitrán mediante el cambio semanal de marca de cigarrillos para no provocar ni abstinencia o compensación de nicotina.

  • Técnica de exposición a indicios, excitación y control de estímulos:
  • (Lichtenstein 1992) para los pacientes que llevan muchos años fumando, se sabe que es una conducta condicionada por un estimulo que responde al deseo de la sustancia (nicotina) y al reducir las estimilaciones que detonan el deseo de nocotina, se pretende que el paciente deje de fumar al disminuor tales estimulaciones.

  • Técnica de afrontamiento conductual: (Shiffman y cols, 1985, 1996) propone la actividad física o ejercicio físico, relajación y abandonar la situación de riesgo.

  • Técnica de entrenamiento en solución de problemas: (Fiore y cols, 2000; USDHHHS 2000) consta de cinco fases:


*Orientación general hacia el problema.
*Definición y formulación del problema.
*Generación de soluciones alternativas.
*Toma de deciciones.
*Puesta en práctica y verificación de la solución.

Programas psicológicos multicomponentes. 
(Lichtenstein, 1982) tiene tres fases:

Preparación para dejar de fumar: en esta fase el paciente debe ser motivado haciendo un énfasis en los beneficios al dejar de fumar.

Abandono de los cigarrillos: aquí el paciente comienza un tratamiento con técnicas ya sean aversivas o no aversivas que pueden ser complementadas con técnicas farmacológicas (chicles y\o parches de nicotina)

Mantenimiento de la abstinencia: se pueden llevar a cabo con citas de seguimiento o llamadas telefónicas y llavar a cabo el entrenamiento en  estrategias de afrontamiento.

Terapia psicológica grupal.
Ha mostrado una gran eficacia en el tratamiento para dejar de fumar ( Fiore y cols. 2000; Ranney y cols. 2006; Stead y Lancaster 2006; USDHHS; 2000) suelen tener fases como la educativa, entrenamiento en habilidades, aplicación para la ejecución, consolidación y generalización y la de mantenimiento prevención de na recaída. Es importent mencionar que hay distintos tipos de grupos, como lo son los no técnicos llevados por personas no profesionales y los técnicos que son llevados por un profesional de la salud mental entrenado para desarrollar una labor especifica.
Se debe considrarcomo un punto de suma importancia el tamañao del grupo, lo recomendable es que el grupo este compuesto de 6 a 12 personas para un solo terapeuta y que las secciones tengan una duración de una a dos horas durante 5 a 7 seciones.


Fuentes:

C. Pereiro, Tabaquismo, guías clínicas socidrogalcohol basadas en la evidencia científica. Janssen Cilag. P.p. 51-65.

Epidemiología


La evidencia científica generada en los últimos años demuestra que el tabaco es uno de los productos más nocivos para la salud y que la nicotina es una sustancia que induce adicción.



Hoy en día, más de 1000 millones de personas fuman tabaco en todo el mundo, y su consumo mata a más de cinco millones cada año. Si las tendencias actuales se mantienen, para 2030 el tabaco será la causa de mortalidad de aproximadamente ocho millones de personas cada año. (Ramírez, 2011).



En México, alrededor de 60 mil personas fallecen al año (entre 165 y 180 defunciones diarias) como consecuencia de enfermedades asociadas con el consumo de tabaco, según estadísticas de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud. (UNAM-DGCS, 2019).



Se estima que la edad promedio a la que se comienza a fumar es a los 13 años, edad a la que se encuentra en pleno desarrollo el sistema nervioso central y en la que el aparato respiratorio es inmaduro para ser expuesto a los tóxicos del tabaco.



Existen dos tipos de fumadores, por una parte se encuentra el fumador activo, que es aquella persona que fuma del tabaco directamente, ocasionando daño físico en su organismo y en los de otras personas; y por otra parte se encuentra el fumador pasivo, que es aquella persona  que rodea al fumador  activo, aspirando el humo del tabaco por medio de él.



Con respecto a este último tipo de fumadores, Guadalupe Ponciano, coordinadora del Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo, de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, indicó que en el mundo unos 165 mil niños mueren antes de cumplir los cinco años por infecciones en las vías respiratorias, causadas por humo de tabaco ajeno. (UNAM-DGCS, 2019).



Según la Comisión Nacional contra las Adicciones (CONADIC) se estima que en México cada una de las personas que es identificada como fumadora activa, consume siete cigarrillos al día, un aproximado de 127 cajetillas de veinte cigarros cada una al año.

La misma fuente señala que en México hay 11 millones de personas que son fumadores pasivos.  

Factores de riesgo y protección



Los factores de riesgo para que una persona tome la decisión de iniciar el consumo de algún tipo de droga (ya sea legal o ilegal) se engloban en diferentes áreas: la individual, la familiar, la educativa y la social. En la misma línea existen factores de protección que favorecen que una persona no consuma.














Es común que quienes consumen tabaco, alcohol y otras drogas no se den cuenta si tienen un problema con su consumo, sin embargo hay señales que te pueden orientar:
  • Presentar problemas o faltas en la escuela o trabajo a consecuencia del consumo de alcohol y/u otras drogas o sus efectos.
  • Consumo de drogas en situaciones en las que físicamente es peligroso hacerlo.
  • Temer problemas interpersonales (con amigos, pareja, familia, etc.) relacionados con el consumo.
  • Dejar de hacer actividades que son importantes por el consumo.
Si te sientes identificado con alguna de estas situaciones infórmate.

Referencias:


Ramírez Elías, Angélica. (2011). Marco legal contra el tabaquismo: Referente obligado para la lucha antitabáquica. Enfermería universitaria8(2), 39-45. Recuperado en 11 de noviembre de 2019, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-70632011000200007&lng=es&tlng=es.

Ravelo, Ricardo (2017). El tabaquismo. El Adicto (p.37). Ciudad de México: LXIII Legislatura de la H. Cámara de Diputados. 

Secretaría de Salud, Consejo Nacional contra las Adicciones, Dirección General de Epidemiología, Instituto Mexicano de Psiquiatría, Instituto Nacional de estadística, Geografía, e informática. Encuesta Nacional de Adicciones 2008 (ENA 2008). México: 2008.

Clasificación de fumadores

El consumo habitual de tabaco, conocido comúnmente como tabaquismo, se consideraba ya desde los años 60 como un <<hábito>> sin mayor importancia, evolucionó entre las décadas siguientes a nivel de <<dependencia>>, <<adicción>> hasta llegar a los años 90's con la creación de las primeras clínicas especializadas para el tratamiento de los fumadores (Marín y González, 1998).

Fumando. Años 60a. Descargado de Flickr

 Como se retoma en otras entradas, una de las causas (que por naturaleza de nuestra investigación nos interesa mayormente) es el ambiente psicosocial que influye en gran medida a la iniciación de consumo de tabaco, su consiguiente dependencia (principalmente a la nicotina) y la dificultad de eliminar su consumo.

¿Fumador o no Fumador?

No solamente las personas que inhalan el humo directamente de un cigarrillo se consideran fumadores.
Ya desde el año 1974 se comenzaron a publicar pruebas relacionadas a la inhalación del humo <<pasivo>> y problemas de salud iguales o mayores que los de un fumador <<activo>>.


Según la OMS (2003) Dentro de los fumadores activos se clasifican tres tipos según su consumo, la cantidad de cigarrillos consumidos en el día, la manera de inhalar el humo de tabaco y la intensidad de este.

 * Leve: Consumo de 5 cigarrillos o menos al día.

* Moderado: De 6 a 15 cigarrillos diarios.

* Severo: Más de 16 cigarrillos en promedio diariamente.



Factores 

A pesar de pensarse que la adicción a el tabaco pudiera ser únicamente de origen biológico, se ha demostrado que factores sociales como el ambiente en donde se desarrolla el individuo influye considerablemente en el nivel de tabaquismo. 

Presson, Chassin & Sherman (2002) mencionan una clasificación adicional a las ya mencionadas, el fumador light o Chipping, que parece eludir la adicción a la nicotina fumando solo en muy contadas ocaciones y evitando caer en la dependencia gracias a factores externos como una alta valoración al éxito académico, locus de control interno, soporte social y bajo consumo de cigarrillo entre padres y amigos.


Becoña & Lorenzo (2004) en su clasificación al igual que otras escalas, toman mayor importancia a la adicción a la nicotina, dividiendo a los fumadores en dos grandes grupos: los blandos y los duros por su bajo consumo de tabaco y por su consumo compulsivo respectivamente.


Otros factores, hablando en materia de recuperación de la adicción al tabaco, tiene que ver con lo hábitos recurrentes a la hora de fumar, tales podrían ser:

* Fumar antes de desayunar.
* Fumar mientras se bebe café o bebidas alcohólicas.
* Fumar en compañía de ciertos amigos o lugares específicos.
* Etc.

Los factores condicionados y/o relacionados a la acción de fumar puede dificultar en gran medida la abstinencia tabáquica.


Terapia para dejar de fumar

Si deseas dejar de fumar, hoy en día existen diversos test/evaluaciones para identificar las causas de tu tabaquismo, revisar en que clasificación te encuentras y cual es la mejor manera de comenzar a tratar esta adicción.
Con las adecuadas estrategias y programas de intervención para dejar el cigarrillo y en compañía de un profesional de la salud, podrás eliminar la dependencia y evitar reincidir en ella.



Referencias:
     - Gantiva, C.; Londoño, C & Rodriguez, I. (2011). Cuestionario para la clasificación de consumidores de cigarrillo (C4) para jóvenes. En  Diversitas: Perspectivas en Psicología Vol. 7 No. 2. Colombia. Recuperado Noviembre 2019 de: http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1794-99982011000200007

     - Becoña, E. (1998). Abuso del tabaco. En F.X. Méndez y D. Maciá. (Comps). Modificación de Conducta con Niños y Adolescentes. Madrid: Ediciones Pirámide.

     - Becoña, E.; Cordoba, R.; Martinez, J. & Pinet, C. (2007). El tabaquismo: Del hábito a la dependencia. En Pereiro, C (eds), Tabaquismo. Guías Clínicas SOCIDROGALCOHOL basadas en EVIDENCIA CIENTÍFICA. (p.p. 13 - 21). Valencia, España: Editorial Janssen-Cilag.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Abuso del tabaco (Definición)


ABUSO DEL TABACO

DEFINICIÓN Y ETIOLOGÍA

Según Begoña & Vázquez (2001), el tabaco es una droga de uso más generalizado que se ha conocido a lo largo de la historia de la humanidad. De los componentes que contiene, la nicotina que es una sustancia liquida, oleaginosa, incolora e intensamente alcalina, que además de ser la responsable de causar adicción como lo estipula desde 1980 la American Psychiatric Association citada por Begoña & Vázquez (2001), también es sumamente toxica.


La nicotina, actúa sobre el sistema nervioso central, por lo que el individuo sufre dependencia física y psicológica, al mismo tiempo, el fumador puede experimentar efectos antidepresivos debido al alivio sintomático de la ansiedad, lo que evidentemente agrava enormemente el problema pues el uso del tabaco está relacionado con la aparición de 29 enfermedades de las cuales, 10 son diferentes tipos de canceres. Espinosa, Moreno & Perez (2010)


Según Espinosa et al. (2010), también existen factores psicológicos que podrían ser causa y además agravan de sobremanera la adicción y su tratamiento, tales como: la presión social, situaciones de estrés o temores personales.


Todos sabemos que los excesos son peligrosos, pero el problema del abuso del tabaco, tiene una magnitud inmensa a nivel mundial, pues en 2019 la Organización Mundial de la Salud OMS, estipuló que cada año más de 8 millones de personas fallecen a causa del tabaco, lo que por supuesto también representa una amenaza para la salud pública.


Samet (2002) en su artículo sobre el tabaquismo activo y pasivo, plantea los siguientes mitos y realidades.

Fumar solo daña al que consume.
Falso. Quienes fuman afectan a los que conviven a su alrededor: cónyuges, hijos, amigos, compañeros de trabajo, etcétera.

Fumar tiene efectos relajantes. 
Falso. La nicotina del tabaco es un estimulante que incrementa la frecuencia cardíaca y la presión arterial. La "relajación" que sienten los fumadores no es por el cigarrillo, sino por las circunstancias que se asocian al acto de fumar.

Cuando dejas de fumar engordas. 
Falso. Los estudios realizados indican que cuando se deja de fumar, algunos individuos aumentan, otros bajan y otros más se mantienen en su peso. Cuando un exfumador engorda es porque generalmente ha sustituido el acto de fumar por el de comer en exceso. 
 
Los cigarros light hacen menos daño.
Falso. Aunque los cigarros light sean bajos en nicotina y alquitrán, provocan los mismos daños porque tienen mayor cantidad de aditivos como el amoniaco, que se utiliza para desmanchar pisos.

Hay gente a la que el cigarrillo no daña.
Falso. El cigarro perjudica la salud de todos los que lo consumen y de quienes están a su alrededor. Lo que sucede es que el grado de daño y el tiempo en que éste se manifiesta, varían con cada individuo.




Referencias

  • Begoña, E., & Vázquez, F.. (2001). La necesidad del tratamiento psicológico para los fumadores de cigarrillos. Clínica y salud, Vol. 12, pp. 91-112.
  • Organización Mundial de la Salud. (26 julio 2019) Tabaco. Recuperado de: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/tobacco
  • Samet, J. (2002) Los riesgos del tabaquismo activo y pasivo. Salud Pública de México. Vol. 44.
  • Espinosa, T., Moreno, D., & Perez, T.. (2010). Causas y consecuencias del tabaquismo. Jeroglificos Digital, Vol. 1, pp. 1-6.